Tus keywords, tu oferta.

Tus keywords, tu oferta.

Cuando nos dirigimos a aquellos clientes que quieren que les ayudemos en el posicionamiento natural de su página web, les decimos muy habitualmente: “si quieres que te acompañemos a los primeros puestos de Google, primero dinos por qué quieres estar y, sobre todo, para qué quieres estar”.
No resulta baladí, ni muchísimo menos, que pidamos siempre el esqueleto del negocio, que nos cuenten, que nos contéis, donde están las claves de su cuenta de resultados, de sus servicios y productos.
Así, y sólo así, podremos conseguir que nuestro proyecto, nuestro estudio previo de posicionamiento, sea lo certero que esperan.
En ese sentido, cuando nos sentamos con ellos, casi siempre queremos saber:
– Las 20 palabras clave que definen su negocio (que propongan ellos primero).
– Las 10 empresas o sitios web que consideran su competencia más directa.
– Los productos o servicios que quieren potenciar en un futuro relativamente cercano.
– Si han trabajado en su posicionamiento previamente y cómo.
– Y, sobre todo, si están dispuestos a tener un poco de paciencia o no.

Lo cierto es que en una gran mayoría de los casos, no solemos encontrarnos con una respuesta negativa a esta última cuestión. Porque, afortunadamente, esto del posicionamiento natural (SEO) comienza a sonar cada vez más, incluso en aquellos sectores de actividad tradicionalmente alejados del entorno on line (ya conectamos, por ejemplo, con empresas del sector de las reformas, las instalaciones domésticas o la producción industrial cuyos directivos saben un poco de esto e incluso se muestran muy interesados en saber un poco más).
Eso es una gran ventaja, porque rápidamente les podemos hacer ver las ventajas del posicionamiento natural y, también, la conveniencia de que se impliquen ellos mismos desde el principio en el proyecto.

Eso sí, siempre somos sinceros y les dejamos claro que esto no es un flor de un día y que la escalada a las primeras posiciones es, en muchas ocasiones, una carrera de resistencia y de meticuloso trabajo, en la que siempre va a haber algún que otro obstáculo.
Les hacemos ver, por último, que tienen que ser claros en sus planteamientos iniciales y que tienen que distinguirse. Ahí está la clave, en distinguirse, sí, también en Google, buscando aquellos nichos que proporcionan sustanciales ratios de rentabilidad en las búsquedas, a costa, sobre todo, de ser originales. Parece sencillo, pero no lo es tanto. ¿Por qué? Pues porque una cosa es lo que la lógica SEO nos sugiere para conseguir resultados más o menos inmediatos y otra muy distinta el interés del cliente por caminar por una senda o un nicho de mercado poco explorado por él o demasiado transitado por la competencia.
Por ejemplo, hace poco estudiamos el caso de un restaurante de origen chino pero que cuenta con un menú muy variado, en el que también se incluye cocina española. Nos preguntamos: ¿por qué no explotar su posicionamiento en comida fusión chino-española? Quisimos convencerle de que ésta era una opción más que válida, sobre todo por las posibilidades que ofrecía de cara a esa distinción de la que hablábamos antes.

Sin embargo, pronto fuimos nosotros los primeros en darnos cuenta de que era un camino difícil y, seguramente, poco exitoso. Porque el propio producto, el propio concepto, no está en el inconsciente colectivo de las búsquedas, ése que hace que una palabra, una frase, sea insertada en la ventana de búsquedas del famoso navegador de forma asidua. Reflexionemos sobre ello.

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